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Ante
todo viene bien aclarar quienes somos y hacemos MAYO para
cortar con las versiones mas disparatadas que han circulado. En
primer lugar nos llamamos como nos conoces porque fue precisamente
en ese mes cuando esta Facultad pudo demostrar en la práctica que
la acción y la palabra de los estudiantes aún era posible de
organizarse y expresarse con toda la fuerza que viste en la sentada
del 30 de mayo. La feliz coincidencia de que ese mes es más que
relevante en muchos aspectos históricos nos reforzó la identidad,
y nuestra independencia de cualquier tipo de expresión política
externa a la Facultad nos confirmó esa, la primera elección. Un
nombre nuevo para algo nuevo.
Somos
quienes viste en la I
SEMANA DE ARTE Y CULTURA trayendo un poco de aire fresco que
después varios imitaron, lo que en sí es nuestro primer triunfo;
haciendo ruido, organizando y corriendo, pero sin plata, ni
colaboración externa que no fuera de onda.
Somos
quienes desde la Asamblea de Delegados impulsamos la sentada
del 30/05/01 contra la oposición o la indiferencia de todas
las demás agrupaciones, que terminaron haciendo discursos de papel
mallé el día de los bifes. Nosotros no hablamos ese día, porque
no cabía en ese primer momento de concientización “ensuciar”
el acto sacando caretas, porque pase lo que pase para nosotros nunca
el adversario real es otro estudiante a no ser que abiertamente
juegue contra los intereses del alumnado. Somos quienes desde
siempre impulsamos el contacto con los profesores y no docentes en
la convicción de que esta crisis económica y académica no era
posible resolverla solo desde los estudiantes, aunque al mismo
tiempo era imprescindible mantenerse unidos cosa que se logró solo
en parte. Nunca rehuimos el diálogo con las autoridades, mas bien
fuimos (y esto le cabe a todos los que se interesaron y participaron
en el tema) víctimas de las antojadizas y rimbombantes palabras de
nuestro señor Rector, por eso mismo no creemos que ese dialogo
pueda hacerse transando prebendas personales como nombramientos y
participación periférica en reformas (como la de los Planes de
Estudio) para las que no fuimos consultados, pues nuestra presencia
sin el respaldo de los estudiantes solo nos serviría a nosotros
solos y en lo personal, y por supuesto a quienes nada quieren que
los estudiantes opinen y
usan unos estudiantes para presentar a otros un proyecto hecho desde
arriba.
Somos
quienes, precisamente por sabernos en muchos sentidos impotentes, y
para evitar lo peor de la crisis impulsamos contactos externos y
divulgamos la problemática a través de una pagina Web, cuidándonos
al mismo tiempo de no dañar la imagen de la USAL mas allá de lo
que nos viéramos obligados para conseguir que escucharan aquí y
arriba los reclamos de la inmensa mayoría. Somos quienes con tu
voto, pero sobre todo con tu acompañamiento lúcido y activo, vamos
a ganar el CECS como primer paso y escalón para lograr mas
representación de nuestros intereses en la decisiones que hacen a
nuestra propia educación.
¿Y que NO somos?. Pues, no somos representantes de
ningún partido político ni aspiramos a crecer personalmente en
ellos, por lo tanto no nos financian; no somos nuevos tampoco, pues
si bien la muchos de nosotros somos de los años llamados
“inferiores”, tenemos en nuestra agrupación a otros compañeros
con historia en la política de esta Facultad y en el CECS, gente
que redactó el Estatuto del
Centro de Estudiantes e impulsó las I
Jornadas Académicas,
donde alumnos y docentes discutieron durante dos días que tipo de
educación querían que se diera en Sociales. No somos monocolor,
tenemos dentro de la agrupación a todo el espectro ideológico. No
somos verticalistas ni burocráticos; en MAYO todo se resuelve
por democracia interna, horizontal sin cargos ni chapas, y vale lo
mismo la opinión de alguien nuevo que la del curtido militante;
sabemos que quizás no sea lo mas operativo pero es lo único que
garantiza democracia interna; reconocer al otro, darle el espacio
que merece y dejarlo decidir y hacerse responsable; la receta
tradicional de nuestros amigos de las demás agrupaciones, con jefes
internos y externos, es, sin duda, mas expeditiva pero sabemos que
los mas capaces no se subordinan, solo lo hacen pasivamente quienes
buscan a cambio el reconocimiento que mañana será un carguito de
morondanga, o quienes carecen de convicción.
Reivindicamos
como propuesta de fondo y aspiración de máxima el retorno al espíritu
fundacional jesuita de nuestra Universidad, creemos que ya hoy la única
garantía de evitar que esta Universidad se convierta en un negocio
inmobiliario, vacía de contenido, sin participación de los
estudiantes y en definitiva y por lo tanto sin futuro a mediano
plazo como no sea convertirse en una Universidad Kennedy
confesional, donde alumnos son docentes al año siguiente de haber
cursado la materia, donde los cargos académicos se cubren con amigos de dudoso nivel, pues nadie de prestigio se compromete con una
Institución en decadencia que paga lo que paga y va a donde va (Ver
Que Está Pasando).
Creemos
que una Facultad es mucho, muchísimo mas, que una fábrica de
egresados, creemos que es mentira que falta plata pues en nuestra
sola Facultad ingresan varios cientos de miles de pesos por mes que
no se quedan aquí y que toman el Tren de la Costa para ir a
perderse en los pantanos del norte del Gran Buenos Aires en la
construcción de un moderno Xanadú o la
versión criolla de las pirámides al despilfarro, tan inútiles,
costosas e inmorales como aquellas, pero mas patéticas.
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